lunes, 21 de marzo de 2011

'El hombre que compró la luna.'

‘El hombre que compró la Luna’
Aún no se me ocurre alguna historia interesante que vaya con este título. Y no porque no las haya en el infinito mundo de las ideas; las debe haber, incluso a montones. Sólo que no logro fijar mi pensamiento en una.
El título se me acaba de ocurrir[1]. Fueron algunos recuerdos, y pensamientos sobre éstos, los que lo concibieron.
Hace unas horas, antes de dormir, aunque no las suficientes para contarlo como un día, escribí un tweet sobre la luna en que aludía a Matzin y cómo había de disfrutarla en aquel momento, pero lo borré. No recuerdo las razones de ello, pudo ser que el tweet me pareciese seco, que tuviese envidia de la contemplación que Matzin daba a la luna, o qué sé yo. Poco después, Matzin, según la cronología marcada, escribió su propio tweet sobre la luna, similar en algunos aspectos al que callé.
Lo que me atrae de esto no es que algo extraordinario esté escondido, pues no lo está, sino la sensación de cómo nos hemos compenetrado. Ahora sé que la luna le encanta, pues lo expresaba siempre que la ve alzarse bellamente y más si está enmarcada por alguna construcción. Porque lo quiero me alegra saber que nuestras vidas se han entrelazado, aunque es la liga lo que ha producido el querer.
Por lo anterior me digo ¿por qué no hacer una historia sobre un hombre y la luna? El hombre no tiene que ser Matzin, ni llamarse así o tener sus cualidades y defectos; es más, tampoco es necesario que el protagonista sea un hombre, o que mantenga una relación de compra con aquel cuerpo celeste en particular. Nada me costaría escribir sobre ‘el gato que especuló financieramente con Marte’. Me basta con que Matzin sea la inspiración para crear una historia.
Pero ahora que tengo un título que ejerce una ligera coacción sobre la trama, he de pensar en ésta. ¿Por qué alguien quería comprar la luna? ¿Cómo lo haría?, y esta última pregunta es primordial, pues no deseo que mi cuento pertenezca al género de la ciencia ficción, aunque no me importaría que lo hiciera del fantástico.

[1] En realidad ahora que lo transcribo no, ni mucho menos cuando lo publique en el blog. Aunque sí se me ocurrió pocos instantes antes que escribiera esas palabras a pluma y en papel.
Creo que está de más agregar que toda la entrada es una versión corregida de un texto en mi cuaderno.

1 comentario:

  1. Que se la compre a un estafador. A cambio de ella, el protagonista daría su propia vida.

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