viernes, 14 de enero de 2011

Un no-video.


Hace unas semanas tuve la ocurrencia de hacer un pequeño video que parodiara uno de mis tráileres favoritos de Doctor Who. Incluso, en busca de inspiración para el guión de mi parodia, borroneé un texto para el blog, que no publiqué[1], donde relato mi frustración por mi entonces incapacidad de escribir textos. Y pensaba por medio de aquella entrada de blog hacer uso de todo lo que ensombrece mi alma para provocar un aullido o, al menos, un grito, de mi pequeño (in)genio en su intento de disipar la oscuridad. Sin embargo lo detesté, pues no logré el negro del abismo, sino un mísero gris monótono. Así no lo quise corregir y preferí abortarlo.
Pero ahora sé que quiero hablar de ello. Antes quise contar lo que pensaba hacer, ahora quiero contar lo que no hice. El motivo es el mismo, el video en donde parodio a Donna Noble, sin embargo el trato no puede ser más distinto. Antes escribí, sin compartirlo, sobre mis deseos y los pequeños retos a enfrentar, con la intención de resolverlos. Ahora quiero contar por qué no deseé encaminarme por ciertos derroteros, por qué tras adelantarme en algunos decidí dar marcha atrás. El texto que no conocerán era instructivo, éste, formativo.
Si quieren ver la forma que deseaba imitar, bien podrán escribir en Google o YouTube los términos ‘trailer’ ‘doctor’ ‘who’ ‘series’ ‘4’[2], y en breve lo encontrarán. En él, Donna habla junto a una fogata de las criaturas amenazantes del espacio, al momento que se suceden en la pantalla imágenes de algunas, y a partir de ahí introduce la referencia a un hombre que volverá para salvarnos y al cual se unirá cuando regrese.
Mi guión corría similar. Hablo de las criaturas del universo e igualmente incluyo a “un hombre en su fantástico vehículo, uno que es más grande por dentro que por fuera”, que cuando regresara me uniría a él en su ‘viaje por la estrellas’. También colocaría imágenes de tales criaturas al tiempo que hablo sobre ellas; además, en mi versión barajeo sobre la posibilidad de estar infectados con sus males -tal frase no la entrecomillo, pues en mis múltiples capturas en video jamás hice énfasis sobre tal término. Quien me conoce sabrá la importancia que le doy al plano moral y no le resultaría sorpresivo que allí ‘infectar con sus males’ posea un sentido moral y no biológico, por lo que ‘males’ refiera más que a las enfermedades del cuerpo, a las del alma. Creo que esto obtendrá una mayor claridad si continuo con el resto del cuadro. Es momento de hablar de mi héroe.
El héroe de Doctor Who -está de más decirlo- es el Doctor. Pero mi historia tiene otro héroe. Mientras el héroe de Donna viene a combatir las terribles criaturas y salvar al mundo, el mío es una antípoda, en su forma de vida, de las terribles criaturas; éste mantiene a salvo su mundo, ¿a salvo?, ¿pero de qué?
Recuerden que ‘mis’ terribles criaturas no son malas por los males que pueden causarnos, sino por su carencia de virtud, son malas en sí mismas, poco importa si amenazan, o no, nuestra existencia. Por ello, la preocupación por un posible contagio no es una pregunta por nuestra integridad física, sino por si no somos ya una de esas criaturas ‘de metal, de fuego y de sangre’.
Por ello, al introducir a este hombre me emocionaba, pues si él ha logrado una vida coherente consigo mismo, cualquiera puede hacerlo[3]. Y al decir que es más grande por dentro que por fuera, me refiero a él, no a su vehículo. Pues aunque su tamaño no sea cuatitativamente notable en el mundo, él no se reduce a tales aspectos de éste, pues hace con su vida lo único que vale la pena -vivirla- y su mundo es más amplio que el de muchos otros.
A pesar de que colocaría aquí una imagen de la Tardis, ésta cedería rápidamente su lugar a una imagen de una patineta que todavía tendría que buscar, la cual tendría que ser vertical para que la transición fuese menos forzada. La entrada de la patineta se justifica al ser uno de los artificios del héroe que en mi mente, o mejor dicho, en mi corazón yace[4] -ahora puede entenderse por qué digo que me uniré a él, y si agrego ‘cuando regrese’, esto último viene a confirmar la dedicatoria, pues mi héroe ha andado de vacaciones. Y la última imagen en el video habría sido una suya.
La música de fondo sería, al igual que en el tráiler, una parte de “All the strange, strange creatures”.  A parte de ser mi pista favorita de Doctor Who, su título es una descripción buena de los seres humanos.
Bien sabía que no podría recrear la fogata, y no sólo por sus aspectos técnicos, sino tanto por la idea que tengo de que hacer ello en el Distrito Federal es ilegal, como mi opinión de que si no lo fuera debería serlo. Por lo que debía buscar otra solución a la iluminación, lo que me hizo inclinarme a grabarme en un cuarto a oscuras con una pequeña lámpara sorda -que es la única en mi casa- alumbrándome. La lámpara es de los artículos menos ecológicos que he visto, pues devoraba el par de pilas triple A con las que trabajaba a un ritmo vertiginoso, por ello no fueron mucho las tomas que pude realizar.
Ya había medio agotado dos pares de pilas cuando me di cuenta que en vez de hablar al frente debía hablar a la cámara, que me grababa desde unos 50 cm por debajo de la altura de mis ojos. Esto había provocado que pareciese que leía en un apuntador las palabras que tartamudeaba o que viera, sin observar, a lo lejos en un esfuerzo por recordar. También las palabras iban y venían en mi memoria, y cuando olvidaba alguna frase y debía improvisar sobre la marcha qué agregar y qué quitar para mantener la fuerza deseada mi tartamudeo en momentos de vacilación se hacía inevitable. No había logrado lo que quería cuando ya la luz de la lámpara había disminuido lo bastante para que mi imagen se perdiese en la oscuridad. Sin embargo, una de las primeras tomas era la más decente e incluso encajaba perfecto en un trozo de pista adecuado.
Al final no fue mi tartamudeo lo que me hizo interrumpir el proyecto, tampoco mi mirada perdida, ni la forma en que resaltan conejilmente dos de mis incisivos superiores, sino mi voz. En ella se nota cierto dejo que no deja de molestarme. Hay algo en mi voz que no me gusta. Algo triste.

[1] Publicar: v. hacer público.
[2] El orden es opcional, pero se recomienda que ‘who’ y ‘4’ sigan a ‘doctor’ y ‘series’ respectivamente. También se puede usar ‘teaser’ en lugar de ‘trailer’.
[3] Incluso yo.
[4] Tal vez ésta sea la causa real de mi emoción al referirlo.

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